La griega es una ensalada muy completa, pero sobre todo, muy jugosa e hidratante, por lo que está especialmente indicada para días de calor como los que ahora asolan gran parte de la península, con los grillos como cantinela de fondo.
Ingredientes
Para 2 personas
Tomate 1
Pepino 1
Cebolla roja 1
Aceitunas kalamata (u olivas de Aragón)
Queso feta 150 g
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Orégano seco
Cómo hacer ensalada griega
Dificultad: Media
Tiempo total 15 m
Elaboración 15 m
La diferencia entre una buena ensalada griega y una mala se basa en dos puntos. Uno: la frescura y calidad de los ingredientes. Dos: la habilidad al corte del cocinero.
Necesitaremos tomates especialmente jugosos, tirando a maduros, así como un pepino sabroso y un pimiento en su punto. Si lo rematamos con un queso feta de calidad (no era mi caso) y unas olivas negras decentes (que tampoco era mi caso), seremos los reyes de la fiesta.
En cuanto al corte, la clave para lograr una ensalada griega está en el término medio. No hay que cortar ni tan fino como suelen picar las verduras los árabes, ni tan grueso como tenemos costumbre por estos lares. Dados de tomate y pepino y tiras medianas de cebolla y pepino sería lo idea.
Una vez hemos cortado el tomate, el pepino, el pimiento y la cebolla, lo mezclamos todo bien en un bol, con un poco de sal y un chorro abundante de aceite de oliva. Después añadimos las olivas y rematamos con el queso feta cortado en dados. Espolvoreamos un poco de orégano, tal vez algo de limón y a disfrutar perpetrados con un buen trozo de pan.
Degustación
Esta receta de ensalada griega es perfecta para los días de calor, en los que el cuerpo nos pide agua por todos los poros de la piel. Es una ensalada muy sabrosa y jugosa, que puede convertirse en plato único si le añadimos, por ejemplo, unas anchoas, o la acompañamos de unas sardinas.
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